miércoles 28 de julio de 2010

Macri es un tipo débil

Demasiados cambios. ¿Demasiada "fragilidad" de golpe, no? Bueno, cualquiera que me conozca sabe que antes que nada soy desconfiado, lo cual puede ser bueno o malo, depende la situacón. Pero en este caso, desconfío. O dicho más directo, no le creo a Macri ni en lo del ojo morado, ni cuando se atragantó en A Dos Voces ante la pregunta por la relación con su padre.

Primero. Atrás de Macri está el ecuatoriano Jaime Durán Barba, una suerte de gurú del manejo mediático y de la opinión pública. Él habría sido quien le recomendó afeitarse el bigote porque parece que el mostacho hace que las personas se vean poco confiables.

Aunque, también es rasgo típico de personajes de carácter autoritario (además de haber sido por años condición "sine qua non" para todo policía).

Después de eso, vino el ojo morado. El jefe de Gobierno dijo que se lo había hecho jugando a la pelota... después la revista Noticias publicó una nota (que es una verdadera pieza de periodismo) donde advierten en tapa sobre la mentira del ojo mocho: no fue en un partido, sino que habría sido (en condicional) un golpe que le propinó la hija de su novia, Juliana Awada. Incluso, y siempre en condicional, deslizan que fue un golpe durante una pelea con Franco Macri y un hermano.


De cualquier manera, dudo que ese ojo haya estado morado de verdad. Cualquier persona que haya tenido un hematoma en un ojo sabe que, como no se puede filtrar, la sangre tarda en irse de la órbita ocular. Aparte, empieza siendo una manchita, luego se expande, y finalmente queda toda una marca amarronada alrededor del ojo. Todo ese proceso tarda al menos un mes.

El jefe de Gobierno apareció de golpe el 12 de julio con una tremenda mancha y a los pocos días ya no tenía nada. Eso sí, ganó que todos los diarios publicaran en título lo del moretón en su ojo izquierdo. Casualmente, tres días después, la Cámara Federal confirmó el procesamiento.

Si fuera mal pensado, diría que Durán Barba le recomendó lo del ojo, así como también meter en el medio las cuestiones familiares con su padre Franco Macri, que a partir de ese momento fueron ganando terreno mediático.

Justamente, el 21 de julio (seis días después del procesamiento), Macri aparece en el programa A Dos Voces, y cuando Sylvestre le pregunta por la relación con su padre... él se "ahoga" (le habrá pasado como a la periodista taiwanesa que se atragantó con un mosquito en plena transmisión??).

¿Qué gana con todos esto? Diluir, desviar la atención de lo importante, mostrar a Macri como una persona que también sufre los embates de la vida y que tiene una relación conflictiva con su padre, un personaje de mala reputación en la sociedad, y a quien se le estaría "plantando", aunque sea mediáticamente.

Es que la estrategia del macrismo de denunciar todo el tiempo a la causa de las escuchas como una operación de los Kirchner comienza a tener efectos contrarios: de ser una víctima ya pasa a ser un pusilánime. Aún peor: suponiendo que fuera una operación, un hombre que apuesta a ser Presidente de la Nación debería demostrar que puede manejarla. Y él hasta estuvo flojo.

Es que, para Durán Barba, la cuestión de las escuchas es "boba" y a "la gente" el tema "le importa un carajo", sino que le preocupan otras cosas, como los baches... (se puede ver un resumen de la entrevista en el blog Solitaria Disidente haciendo click aquí).

Espero que no, pero si el ecuatoriano tiene razón, eso va a hablar muy mal de la capacidad intelectual de los porteños. La mínima para diferenciar lo importante de lo trivial.

0 Toman mate y dicen...:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...