Para ser más específicos, el Capítulo 4 "Atribuciones del Congreso", en su artículo 75 inciso 3 dice: "Establecer y modificar asignaciones específicas de recursos coparticipables, por tiempo determinado, por ley especial aprobada por la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara".
Creo que no hay muchas vueltas que darle al asunto y caer en un enredo retórico de si cambiar un articulito chiquito, de porquería, de la ley es realmente "modificar" parece salido de los famosos sofistas griegos, que podrían darte todos los argumentos en contra y a favor de algo, de acuerdo a quien pague.
Sin embargo, el diario Clarín cuando habla del asunto, como en la edición de hoy, dice que "el kirchnerismo adujo" que se necesitaba una mayoría absoluta de 37 votos para reformar el impuesto ("La oposición cerró filas para salir en defensa de Cobos"). Muchachos, no es lo que dice el oficialismo, es lo que dice la Constitución.

Tal vez lo más patético y grave de toda esta situación es que el "gran diario argentino" no sólo tergiversa las cosas, sino que ya sale deliberadamente a mentir. Si se fijan en el website de TN, en la página "¿Qué es el impuesto al cheque?", informan que... !!fue decretado en 2004 por Néstor Kirchner!! Eso es mentira, ese tributo salió en marzo de 2001 en la llamada Ley de Competitividad. En todo caso puede haber decretado la prórroga, pero el impuesto ya había sido creado por iniciativa del nefasto Domingo Felipe.
Sin embargo, los directivos de Clarín, con Magnetto a la cabeza, saben que Julio Cobos se mandó un moco grande y que la única forma de salvarlo es crear un clima favorable en la oponión pública para presionar a que el tema no pase a mayores en el terreno judicial o darle la apariencia de una persecusión política. ¿Y por qué rescatarlo?
Voy a ser humilde en esto, porque no soy un analista político, y voy a exponer mi idea del porqué: jugarse una sola ficha a Mauricio Macri es peligroso: el jefe de Gobierno está hasta las manos con el asunto de las escuchas ilegales.
Eso sin contar que no mide tan bien y que su capacidad retórica y de respuesta es bastante limitada (basta acordarse del reportaje que le hizo Matías Martin). Por otro lado, no es seguro que a Francisco De Narváez lo dejen presentarse como candidato, dado que es colombiano (la jugada de los carteles... vamos ver qué efecto tiene, pero ¡¿compararse con Gardel?!).
Después, de la oposición, el resto son impresentables y no podrían organizar ni un asado en conjunto. Un caso raro es el de Pino Solanas, pero creo que Pino no se pondría en contra de la Ley de Medios, en cambio los otros sí.
Así es que vemos a Clarín en una jugada para rescatar a Cobos. La pregunta es: ¿sabía el vice que se le podía venir esto y lo dejó hacer igual, o lo dejaron caer en el error por un motivo x (reinstalarlo en agenda, sacar rédito político, desgastarlo desde el oficialismo...)? Me llama mucho la atención eso y no le encuentro una respuesta.