1. A reforzar las actitudes favorables hacia un sector político y evitar contradicciones internas de los sujetos (tanto en su aspecto racional como emotivo).
2. Dar los argumentos necesarios para que el sujeto pueda tener una discusión abierta con quienes sostienen esas acusaciones como propias.
3. Evitar la sensación de "espiral de silencio", cuya teoría sostiene que un individuo tenderá a callar su opinión si siente que no es la de la mayoría (teoría que necesita de un actor fuerte, como era el Grupo Clarín y su aparato mediático).
Sin embargo, uno de los aspectos más interesantes de los programas de Gvirtz -al menos, esto creo yo- sea la de tomar la información del emisor-adversario, y cambiar el sentido. No es el emisor primario, sino que es una re-emisión de esa misma información con una dirección completamente opuesta.
En esta re-emisión se nota claramente el uso de las herramientas de contrapropaganda política, en la forma que las describió Jean-Marie Domenach en 1957:
1. Reconocer los temas del adversario: La propaganda adversaria se "descompone" en los elementos que la constituyen. Aislados y clasificados por orden de importancia, los temas del adversario pueden ser fácilmente combatidos.
2. Atacar los puntos débiles: Contra una coalición de adversarios, el esfuerzo deberá cargarse, naturalmente, en el menos sólido, el más vacilante, y en él se concentrará primero la propaganda. (...) de las tesis adversarias, la más débil deberá ser la más violentamente contraatacada.
3. Cuando la propaganda adversaria es poderosa, no atacarla nunca de frente: La discusión racional de los temas del adversario se interpreta generalmente como un signo de debilidad. Esto no es posible sino cuando uno se coloca en la perspectiva de ese adversario y adopta su lenguaje, lo que siempre es peligroso. No obstante el método que comienza por hacer concesiones al adversario para llevarlo, poco a poco, a conclusiones inversas a la suya es practicado generalmente por los contradictores en reuniones públicas y por los "especialistas del puerta a puerta".
4. Atacar y desdeñar al adversario: Se evita con frecuencia el trabajo de discutir unas tesis desdeñando a quien la sostiene la vida privada, los cambios de actitud política y las relaciones dudosas son municiones ordinarias (Nota: es lo que se conoce también como "falacia ad hominem") . Cuando se encuentran en el pasado de un partido o de un hombre político declaraciones o actitudes que contradicen sus declaraciones o actitudes presentes el efecto es, sin duda, aún más grande; no sólo el partido y el hombre se desacreditan, sino además se ven obligados a explicarse y justificarse, colocándose en una situación de inferioridad.
5. Demostrar que la propaganda del adversario está en contradicción con los hechos: Si es posible, hacer que una foto o un testigo, aunque sólo sea en un único punto, contradiga la argumentación del adversario, éste se verá desacreditado en su totalidad.
6. Ridiculizar al adversario: caricaturizarlo, haciéndolo objeto de bromas y de breves historias cómicas. Es sin duda el arma de los débiles, pero la rapidez con que se propagan las bromas que ponen en ridículo a los poderosos y la suerte de complacencia que encuentran a veces entre los mismos adeptos de éstos, la convierten en una agente corrosivo cuyos efectos no son desdeñables.
7. Hacer que predomine el propio "clima de fuerza": (...) no dejar que el adversario "tome punta" y cree una impresión de unanimidad en su provecho; él también intenta imponer su lenguaje y sus símbolos (Nota: y también su agenda de "temas importantes y escabrosos", con su propia interpretación).
Aunque el uso de varias de estas herramientas es objetable (dado que muchas veces se trata de ganar la discusión, aunque sea con trampas dialécticas propias de sofistas) hay que reconocer que los productos de Gvirtz tienen un contrato claro con el televidente: la persona que lo mira sabe con qué se va a a encontrar, su posición política está clara, es explícita, y no hay sorpresas en ese sentido.
No se puede decir lo mismo de quienes tergiversan, dan informaciones falsas o se reúnen con el embajador de EE.UU. jactándose de su "capacidad de derribar gobiernos" y luego con toda la hipocresía vienen dar cartel de "Periodismo Independiente" (o como lo llaman acertadamente en el blog Mundo Perverso, el "Periodismo In The Pendiente"). Creo que ni hace falta decir quiénes son.
0 Toman mate y dicen...:
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